Jamón curado: 4 argumentos irrefutables para disfrutarlo

Actualizado: ago 26


Enrique Tomás Argentina

En el mes de mayo publicamos "Derribando mitos sobre los embutidos" donde hicimos un repaso general sobre algunas creencias relacionadas con nuestros inseparables aliados a la hora de pensar una picada, impuestas desde vaya a saber cuándo. Pero como el público se renueva (un beso enorme a la "Chiqui" Legrand que desde su inquebrantable cuarentena nos lee a diario) y el rey de los embutidos merece siempre un apartado especial, hoy vamos a dedicarnos exclusivamente al jamón curado.


Enrique Tomás, la cadena de jamonerías más grande del mundo y que desde diciembre 2019 tiene una sucursal en Argentina, más precisamente en DOT Baires Shopping, llega para desasnarnos sobre el tema y, lo que esta bloguera considera más importante, darnos argumentos "científicos" para seguir disfrutando del placer de consumir ese manjar.



Enrique Tomás

Si tiene puntitos blancos está malo: Esos puntitos que a veces salpican las lonchas y que, al no ser habituales, dan la sensación de que algo le pasa al jamón, en realidad sólo revelan ¡que es un jamón excelente! Los puntitos blancos son cristales de tirosina, uno de los 20 aminoácidos que forman las proteínas. Aparecen durante su maduración y son una señal inequívoca de que el jamón ha sido curado correctamente.


El jamón debe acompañarse siempre con vino tinto: Si el jamón es bueno y querés saborearlo, mejor tomá el vino aparte. No hay duda, de que el vino tinto se puede maridar con infinidad de platos de carne, con quesos, etc. Pero justamente tiene tanta personalidad y tanta presencia en el paladar, que puede ensombrecer y ocultar el sabor y los matices del jamón.


El jamón de bellota procede de cerdos que sólo comen bellotas: Si un cerdo comiera sólo bellotas, enfermaría y moriría. Igual que cualquier ser humano si comiera sólo un alimento, sea cual sea. Los cerdos ibéricos que dan jamones de bellota empiezan mamando de la madre durante las primeras semanas de vida, luego comen pienso de cereales y leguminosas, hierba, raíces y plantas aromáticas y, finalmente, cuando es la época, bellotas.


Hay que tapar el jamón con su propia grasa: En primer lugar, si el jamón se va cortando un poco cada día no necesita otra cosa que estar en un lugar sin corriente de aire y tapado con un paño de algodón -que no suelte pelusa- para que la luz no penetre en el corte. Lo demás, sobra. En segundo lugar, si lo dejás en contacto con la grasa, se vuelve más grasiento, y eso desvirtúa su sabor. Y un jamón que lleva meses, incluso años, curándose para adquirir su sabor especial no se merece que se lo estropeemos en el último momento. Tiene la grasa justa, no necesita más.



Enrique Tomás

Si querés confirmar o desestimar, lo dejo a tu criterio (y el besito esta vez es para Karina Jelinek, que no nos lee porque, como ya sabemos, no es de la generación de los que leen) durante este tiempo de aislamiento social podés solicitar el servicio de delivery que Enrique Tomás implementó, a través de:


  • Delivery propio al Whatsapp 11-6287-3432 / 11-3417-4500.

  • Instagram de Enrique Tomás Argentina: @enriquetomas.argent.

  • Mercado Libre

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